Jue. Abr 3rd, 2025

Los profesionales del INTA registraron la invasión de este grupo de insectos en el país, lo que peligra el desarrollo de los cultivos. Se trata de una especie de chicharrita que se alimenta de leguminosas, entre otras.

Los especialistas entomólogos del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria informaron la presencia de los primeros ejemplares de Leptodelphax maculigera, más conocida como la chicharrita africana. Hasta el momento, su aparición fue reportada en la provincia de Santa Fe y Entre Ríos. 

En detalle, los expertos del INTA encontraron en Argentina este particular insecto, originario de África. Esto representa una noticia sumamente negativa para el sector de los cultivos, ya que se alimenta principalmente de gramíneas, pasturas y leguminosas.

Ante este escenario, el organismo denunció su detección ante el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria, con el objetivo de encender las alarmas a nivel nacional. De esta manera, se pueden tomar las precauciones necesarias y evitar las consecuencias en términos económicos. 

Es importante resaltar que este fue registrado en Brasil y ahora en las provincias argentinas de Santa Fe y Entre Ríos. En ambas regiones se hallaron ninfas y adultos, tanto machos como hembras. 

Los primeros especímenes fueron capturados en campos de trigo, y en Reconquista también se encontró en la gramínea Setaria sphacelat. La identificación fue confirmada por el equipo de Entomología de la Facultad de Ciencias Naturales y Museo de la Universidad de La Plata (UNLP).

Esta especie es conocida por su capacidad para alimentarse de diferentes tipos de gramíneas, como el maíz y la caña de azúcar, así como de pasturas y leguminosas, lo que la convierte en una plaga potencial de importancia. Según Melina Almada, investigadora del INTA en la Estación Experimental Agropecuaria de Reconquista, su capacidad de adaptarse a una variedad de hospederos requiere una atención especial.

Adriana Saluso, investigadora del Laboratorio de Entomología del INTA Paraná, destacó que el equipo se está enfocando en estudiar su distribución, abundancia y comportamiento en Argentina, además de evaluar los riesgos que podría representar para los cultivos.

¿Qué es la chicharrita?

La chicharrita africana es una especie de tamaño reducido, de tonalidad amarillenta, que mide entre 4 y 6 milímetros, contando la extensión de sus alas. Se distingue por una mancha negra en su frente y un espolón en el extremo de las tibias de sus patas traseras.

Estas características particulares facilitan su identificación frente a otras especies de chicharritas, según explicó Diego Szwarc, investigador de la EEA Reconquista. Además, esta plaga tiene la capacidad de adaptarse a diversos hospedantes.

Es crucial estar al tanto de la presencia de esta especie, ya que en Brasil se informó que puede adquirir patógenos como el virus del rayado fino, el virus del mosaico estriado y un fitoplasma, todos ellos perjudiciales para el maíz. Sin embargo, hasta ahora no se demostró que las chicharritas infectadas puedan transmitir estos virus a las plantas de maíz durante su alimentación.

Ante este escenario, los expertos recomendaron realizar monitoreos sobre cultivos como trigo y setaria para detectar y prevenir la propagación de la chicharrita africana. Entre las iniciativas, se encuentra el desarrollo de sistemas de vigilancia específicos en las zonas agrícolas y la observación directa en las zonas susceptibles, como el trigo. 

Además, se está promoviendo la capacitación de los productores y técnicos agrícolas para que puedan reconocer los signos de infestación y tomar medidas preventivas rápidamente, como la rotación de cultivos y el uso de productos fitosanitarios adecuados.

¿Qué enfermedades transmite la chicharrita?

La chicharrita africana tiene la capacidad de adquirir las mismas enfermedades que afectan al maíz, lo que motivó que el Instituto inicie estudios sobre su distribución, comportamiento y abundancia en la región. Actualmente, se llevan a cabo monitoreos en diversos lotes para determinar si esta plaga puede alojarse en el maíz y trigo, por ejemplo. El objetivo es evaluar si es capaz de transmitir enfermedades como el achaparramiento.

A diferencia de la chicharrita del maíz, que se alimenta exclusivamente de este cultivo y completa todo su ciclo en él, la africana puede desarrollarse en diferentes ambientes, aunque aún no se determinó completamente su ciclo de vida en la región. Esta última es conocida por transmitir ciertos virus y bacterias, como fitoplasma, pero a diferencia de su contraparte del maíz, no se confirmó que transmita spiroplasma.

En Brasil, se estableció que puede adquirir patógenos como el virus del rayado fino y el virus del mosaico estriado, además de fitoplasma, que afectan al maíz. No obstante, aún no existen pruebas concluyentes de que este insecto pueda transmitir estos patógenos a las plantas durante la alimentación. 

Ante este panorama, desde el INTA se está instando a los productores a continuar con los monitoreos en los cultivos invernales, tanto para detectar la presencia de la chicharrita del maíz como para confirmar la posible aparición de la chicharrita africana.

El reconocimiento de esta especie no es complejo, ya que, a pesar de su pequeño tamaño, su color amarillento, la mancha negra distintiva en su frente y el espolón en el extremo de sus patas traseras la diferencian de otras chicharritas.

por Federico Trucco

¿Quién es Federico Trucco? Federico Trucco, nacido en Rosario, Argentina, el 27 de mayo de 1977, es un destacado profesional con una sólida formación en bioquímica, malezoología y patología vegetal, así como en administración de empresas. Su trayectoria se ha centrado en la intersección entre la agricultura y la biotecnología, con más de 15 años de experiencia en el desarrollo de empresas innovadoras en este campo. Tras completar sus estudios universitarios en bioquímica en la Universidad Estatal de Louisiana, Federico continuó su formación con una maestría en malezoología y patología vegetal en la Universidad Estatal de Colorado, seguida de un doctorado en Ciencias de los Cultivos en la Universidad de Illinois en Urbana-Champaign. Durante su tiempo en Illinois, también adquirió conocimientos en administración de empresas. Su interés por la biotecnología aplicada a la agricultura se ha visto impulsado por su pasión por el avance tecnológico en el sector, así como por su compromiso con la innovación. Este interés lo llevó a unirse a Bioceres, una firma líder en la gestión de proyectos en el ámbito agro-biotecnológico. Desde entonces, ha desempeñado roles clave en la investigación y desarrollo de la empresa, así como en la creación y dirección del centro de biotecnología de Bioceres, conocido como INDEAR. En 2011, fue nombrado CEO de Bioceres, liderando el camino en la expansión y desarrollo de la empresa. Bajo su liderazgo, Bioceres se ha convertido en un referente en América Latina en el campo de la biotecnología agrícola, con una presencia destacada en la Bolsa de Valores de Nueva York. Federico ha sido reconocido por su contribución a la innovación empresarial, recibiendo premios como el Konex a la innovación empresarial y el premio EY Entrepreneur of the Year para Argentina. Además, ha ejercido como presidente de la Cámara Argentina de Biotecnología, demostrando su compromiso con el avance y desarrollo de este campo en su país.