Los expertos en cultivos aseguran que la combinación de tecnologías como Big Data e imágenes satelitales, entre otros, permiten llevar a cabo un monitoreo integrado sobre el territorio. Se trata de una pieza clave para desarrollar una agricultura eficiente.
El sector de la agricultura adopta cada vez más las herramientas tecnológicas que están disponibles, tanto a nivel nacional como internacional. Hoy en día, los expertos acuden con mayor frecuencia a la digitalización para maximizar los rendimientos y optimizar las estrategias de trabajo.
El desarrollo de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), la implementación de sensores de bajo costo y el uso de imágenes satelitales, junto con plataformas en la nube como Google Earth Engine, transformaron de forma drástica la manera en que se recopilan y procesan los datos en la agricultura.
Al integrarse con herramientas de inteligencia artificial y plataformas de mapeo colaborativo, estas tecnologías permiten un acceso más ágil a la información, facilitando la planificación y el uso eficiente de los recursos agrícolas. Esto impacta de forma directa en la optimización del rendimiento de los cultivos, ya que los agricultores pueden tomar decisiones más informadas sobre el riego, la fertilización y el control de plagas en función de datos precisos y en tiempo real.
En este marco, durante la campaña de verano 2023/2024, se llevó a cabo un monitoreo de campos de algodón en el distrito San Martín, que forma parte del sistema de riego del río Dulce (SRRD), la principal área de riego de la provincia de Santiago del Estero. Esta región, que concentra la mayoría de la producción agrícola bajo riego de la provincia, abarca 300.000 hectáreas distribuidas en once distritos.
Los cultivos predominantes de la zona incluyen algodón, alfalfa, maíz y una variedad de hortalizas. En esta primera etapa, se supervisaron ocho campos de algodón en el distrito San Martín, cubriendo una superficie total de 73.540 hectáreas.
El propósito de esta actividad fue generar información valiosa para mejorar la gestión de los cultivos, mediante el uso de productos obtenidos de sensores remotos y datos de campo recopilados en colaboración entre el equipo técnico y los productores. Los datos obtenidos permitieron la elaboración de informes técnicos dirigidos a los productores y la creación de una base de datos que será utilizada para investigaciones futuras.
Este proyecto piloto representa el inicio del desarrollo de una aplicación para el monitoreo agrícola, que empleará tecnologías de vanguardia (sensores remotos, Sistemas de Información Geográfica, Big Data, Google Earth Engine e inteligencia artificial) para fomentar la digitalización del sector agrícola y promover una producción más sostenible.
Según informaron, esta plataforma estará dirigida a productores, asesores, promotores, asociaciones de productores, proveedores de servicios e insumos, organismos del sector agropecuario y agroindustrial, estudiantes y otros interesados en el tema.
¿Cuáles son los avances de la tecnología en la agricultura?
El uso de tecnología GPS, sensores de temperatura y humedad, imágenes satelitales, drones y aviones no tripulados, junto con los avances más recientes en software agrícola, está transformando el sector agrícola. Estas innovaciones facilitan la toma de decisiones y permiten una agricultura más precisa, rentable y sostenible.
En particular, los drones proporcionan datos con mayor resolución y precisión que los satélites, lo que los convierte en herramientas ideales para uso local debido a su inmediatez. Estos ofrecen información clave, como la saturación de agua en diferentes áreas del terreno, la presencia de malas hierbas, la altura de las plantas y la biomasa de los cultivos.
El software también ocupa un lugar importante a nivel nacional, a tal punto que miles de explotaciones agrícolas lo adoptan para optimizar su gestión y mejorar el trabajo de los agricultores.
Con el paso del tiempo, surgen nuevas aplicaciones digitales, cada vez más rápidas y precisas. El punto a favor es que automatizan tanto los procesos productivos como los administrativos, incrementando la eficiencia general.
Las herramientas de este estilo permiten desde medir el área de un terreno mediante sistemas GPS hasta calcular la cantidad de insumos necesarios para una zona específica, proporcionar información meteorológica, y enviar alertas a través de smartphones cuando llega el momento adecuado para la cosecha.
A su vez, permiten gestionar el riego, prevenir pérdidas, controlar plagas y rotar cultivos. Para sacarle provecho al máximo, se sugiere identificar de forma correcta las necesidades de cada lugar en particular. Es importante tener en cuenta que una mala decisión puede resultar en pérdidas en lugar de generar beneficios.
¿Qué impacto tiene el uso de la tecnología en la agricultura?
La tecnología agrícola tiene como objetivo principal aumentar el rendimiento tanto del trabajo como de la tierra. En el caso de los cultivos protegidos, las ventajas que ofrece la aplicación de esta tecnología son diversas.
Los especialistas destacan la eliminación del laboreo, facilitando el cultivo en invernaderos que presentan problemas con el suelo. Además, se puede lograr un incremento en la producción de hasta un 15% en comparación con un cultivo en suelo, ya que las plantas disfrutan de condiciones de nutrición óptimas.
Sin embargo, cabe destacar que para alcanzar estos beneficios, otros factores productivos como la temperatura, la humedad relativa del aire, la luz, la frecuencia de riego, el nivel de dióxido de carbono y el estado sanitario deben mantenerse dentro de rangos adecuados.
Otra ventaja es que, al no depender del suelo y cultivar en sustratos esterilizados, se asegura la sanidad del sistema radicular de las plantas. Asimismo, se genera un ahorro en fertilizantes y agua, ya que estos recursos pueden ser reutilizados dentro de la misma explotación.