Jue. Abr 3rd, 2025

Los expertos en el sector aseguran que a partir del año próximo se podrá comercializar la semilla fiscalizada de arvejas. Se trata de una oportunidad única de cultivos que, según advierten, tiene mucho para dar en los próximos años.

Más de la mitad del área cultivada con arveja en la última campaña se sembró con variedades que no cuentan con protección de propiedad intelectual y que tienen más de veinte años de antigüedad. En esta línea, resulta difícil visualizar un sector agrícola productivo y competitivo a largo plazo utilizando genética desactualizada en Argentina.

De acuerdo con los datos del Instituto Nacional de Semillas (Inase), la variedad más sembrada en la campaña 2023-2024 fue Viper -registrada en 2001- ocupando el 39,2% del área sembrada a nivel nacional. Esta variedad, que ya lleva años en el mercado, sigue siendo utilizada a pesar de su antigüedad.

Para revertir esta situación, el Inase, a través de la resolución 489/2024, estableció que a partir del 1 de octubre de 2025 sólo se podrá comercializar semilla fiscalizada. Los expertos esperan que a partir del año próximo se pueda aprovechar al máximo este tipo de cultivos, maximizando sus beneficios y rendimientos.

La implementación de esta medida busca fomentar la mejora genética y ofrecer a los productores mayor seguridad en la calidad de la semilla adquirida en el mercado formal. No obstante, también podría incrementar los costos para las empresas productoras de semillas, lo que eventualmente podría traducirse en un aumento del precio para los agricultores.

Sin embargo, si no se refuerza el control sobre el uso de semillas ilegales, la fiscalización podría otorgar una ventaja competitiva a quienes operan fuera del sistema regulado, permitiéndoles ofrecer productos a precios más bajos.

¿Qué beneficios tiene el cultivo de arvejas en Argentina?

El cultivo de arveja no solo contribuye a mejorar la productividad y el perfil comercial de las empresas agrícolas, sino que también juega un papel importante en las rotaciones de cultivos, lo cual es fundamental en un contexto donde la intensificación agrícola se está volviendo clave para la sostenibilidad.

En la región de la pampa húmeda, el potencial de expansión del cultivo de arvejas es significativo, aunque se ve limitado por la falta de variedades competitivas desde el punto de vista agronómico. En la última década, solo se han registrado 19 cultivares de arveja, la mayoría de origen extranjero.

A nivel comercial, si se logra aumentar el volumen de producción, existe la oportunidad de fortalecer las exportaciones, en especial hacia China, tanto de arveja verde como amarilla.

En la campaña 2023/24, el 75,5% del área sembrada a nivel nacional correspondió a arveja verde, mientras que el 24,5% restante fue destinado a cultivos de arveja amarilla. La mayor parte de estas superficies se concentraron en la zona núcleo de la pampa húmeda y el sur de Entre Ríos.

La arveja verde tiene como principales destinos de exportación a América Latina y Europa, mientras que la arveja amarilla, además de ser exportada a Asia, se está utilizando cada vez más en la producción de aislados proteicos para fabricar sustitutos de la carne, conocidos como alimentos a base de plantas.

En la campaña 2023/24, un total de 993 empresas argentinas sembraron este alimento, siendo 300 de ellas responsables del 76% de la superficie cultivada a nivel nacional.

¿Dónde se siembra arvejas en Argentina?

En la región de la pampa húmeda, el potencial de expansión de este cultivo es significativo, aunque se ve limitado por la falta de variedades competitivas desde el punto de vista agronómico. En la última década, solo se registraron 19 cultivares de este alimento, la mayoría de origen extranjero.

A nivel comercial, si se logra aumentar el volumen de producción, existe la oportunidad de fortalecer las exportaciones, en especial hacia China, tanto de arveja verde como amarilla.

Por su parte, la campaña 2023-2024 demostró que el 75,5% del área sembrada a nivel nacional correspondió a arveja verde, mientras que el 24,5% restante fue destinado a cultivos de arveja amarilla. La mayor parte de estas superficies se concentraron en la zona núcleo de la pampa húmeda y el sur de Entre Ríos.

¿Qué regiones importan arvejas?

La arveja verde tiene como principales destinos de exportación a América Latina y Europa, mientras que la arveja amarilla, además de ser exportada a Asia, se está utilizando cada vez más en la producción de aislados proteicos para fabricar sustitutos de la carne.

Cabe destacar que en la campaña 2023-2024, un total de 993 empresas argentinas sembraron arvejas, siendo 300 de ellas responsables del 76% de la superficie cultivada a nivel nacional. Esto demuestra el fuerte interés que hay por parte de los líderes empresariales por aprovechar este tipo de sembrado.

En resumen, el cultivo de arveja no solo contribuye a mejorar la productividad y el perfil comercial de las empresas agrícolas, sino que también juega un papel importante en las rotaciones de cultivos, lo cual es fundamental en un contexto donde la intensificación agrícola se está volviendo clave para la sostenibilidad.

por Federico Trucco

¿Quién es Federico Trucco? Federico Trucco, nacido en Rosario, Argentina, el 27 de mayo de 1977, es un destacado profesional con una sólida formación en bioquímica, malezoología y patología vegetal, así como en administración de empresas. Su trayectoria se ha centrado en la intersección entre la agricultura y la biotecnología, con más de 15 años de experiencia en el desarrollo de empresas innovadoras en este campo. Tras completar sus estudios universitarios en bioquímica en la Universidad Estatal de Louisiana, Federico continuó su formación con una maestría en malezoología y patología vegetal en la Universidad Estatal de Colorado, seguida de un doctorado en Ciencias de los Cultivos en la Universidad de Illinois en Urbana-Champaign. Durante su tiempo en Illinois, también adquirió conocimientos en administración de empresas. Su interés por la biotecnología aplicada a la agricultura se ha visto impulsado por su pasión por el avance tecnológico en el sector, así como por su compromiso con la innovación. Este interés lo llevó a unirse a Bioceres, una firma líder en la gestión de proyectos en el ámbito agro-biotecnológico. Desde entonces, ha desempeñado roles clave en la investigación y desarrollo de la empresa, así como en la creación y dirección del centro de biotecnología de Bioceres, conocido como INDEAR. En 2011, fue nombrado CEO de Bioceres, liderando el camino en la expansión y desarrollo de la empresa. Bajo su liderazgo, Bioceres se ha convertido en un referente en América Latina en el campo de la biotecnología agrícola, con una presencia destacada en la Bolsa de Valores de Nueva York. Federico ha sido reconocido por su contribución a la innovación empresarial, recibiendo premios como el Konex a la innovación empresarial y el premio EY Entrepreneur of the Year para Argentina. Además, ha ejercido como presidente de la Cámara Argentina de Biotecnología, demostrando su compromiso con el avance y desarrollo de este campo en su país.